Ruta por Edimburgo

Edinburg

Ruta Edimburgo

La ruta por Edimburgo que proponemos es de 2 días con sus principales puntos de interés:

Día 1

Castillo de Edimburgo

Bajar Royal Mile hasta la Catedral de St. Giles

Catedral de St.Giles

Banco de Escocia (Bank Street)

Entrar en diferentes Closes (callejuelas) en el Royal Mile

Palacio de Holyroodhouse (al final de la Royal Mile)

Nuestras clases preferidas:

  • Tweeddale Court (ideal para fotografía)
  • Dunbar’s Close (con su jardín interior escondido de la multitud)
  • Advocate’s Close (monumento a Scott de fondo)
  • Lady Stair’s Close (donde está el museo de los escritores)
  • White Horse Close (fotogénico patio de casas)
  • Riddle’s Close
  • Trunk’s Close (jardín circular en el interior)

 

Día 2

Monumento a Scott (Princess Street)

Calton Hill (al final de Princess Street)

Galería Nacional de Escocia (entrada gratuita)

Cementerio de Greyfriars

Ver y pasear por Victoria Street

Llegar a Grassmarket

Hacer Tour de los fantasmas (para ver otros cementerios)

 

Edimburgo

Edimburgo es la capital de Escocia desde 1437 y también la sede del gobierno escocés. Sus distritos The Old Town y The New Town fueron designados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995.

Es la segunda ciudad más visitada del Reino Unido, después de Londres. Edimburgo es famosa por su Festival Internacional, el festival de actuaciones en vivo más grande del mundo, y otros festivales desarrollados en verano de forma más o menos simultánea, la mayoría de los cuales se agrupan bajo la denominación Festival de Edinburgh. La sede del festival es una iglesia gótica donde hoy en día a parte de funcionar como sede del festival encontramos también un bar llamado The Hub.

Destaca el Castillo de Edimburgo, la atracción de pago más visitada de la ciudad. Una antigua fortaleza erigida sobre una escarpada colina volcánica llamada Castle Rock en el centro de la ciudad. Desde el siglo XII se ha utilizado con fines militares hasta nuestros días que ha pasado a ser para uso civil. Se sitúa en la cima de la Calle Castlehill, nombre de una de las cuatro calles que forman la Royal Mile que atraviesa todo el casco antiguo. Es casi el único acceso para llegar al castillo ya que en los otros lados encontramos sólo acantilados.

El acceso al castillo es por un portal delante de la batería que llega hasta el patio en el centro de la fortaleza.

 

¿Merece la pena entrar a ver el castillo?

Sinceramente nos decepcionó un poco tanto el recinto como la visita guiada, así pues nuestra recomendación es que si sólo dispones de uno o dos días para visitar Edimburgo, se puede prescindir perfectamente de la visita; en cambio si se tiene más días, os sobra tiempo y realmente os gusta la historia es un recorrido para disfrutar de las baterías y todos los edificios y sus historias.

TIP: Visitarlo el fin de semana de Saint Andrews es gratuito (patrón de Escocia, 30 noviembre).

Curiosidades del Castillo de Edinburgh:

Espionaje en toda regla.

El rey Jacobo IV se encargó de hacer una pequeña apertura en el pared de piedra que comunicaba con el Gran Salón del Castillo para poder escuchar todas las conversaciones de las reuniones importantes. Estas aperturas recibían el nombre de Laird’s Lugs. Siglos después cuando el ex presidente soviético Mikhail Gobachev visitó el castillo en 1984, la KGB pidió que se tapiaran los Laird’s Lugs, por razones de seguridad.

 

¿Nadie pensó en la niebla?

Si sobre las 13h oyes un estruendo seguramente sea el One o’clock Gun, el cañón que dispara cada día a la misma hora desde el Castillo. (Excepto domingos, el viernes Santo y el día de Navidad).

El origen del One o’clock Gun se remonta a 1852, cuando en el monumento a Nelson que se encuentra en Calton Hill, se instaló una bola del tiempo para que cayera cada día a las 13h y los marineros al verla pudieran ajustar los cronómetros. Pero nadie pensó en la niebla típica de Edimburgo que impedía totalmente la visibilidad de esta (pequeña) bola. Así que en 1861, acompañando la señal visual existente, empezaron a disparar el One o’clock gun para que también se oyera.

 

Cementerio de mascotas

Dentro del castillo encontramos una terraza repleta de pequeñas tumbas. Se creó en 1840 para que los propios soldados enterraran a sus mascotas, sobre todo perros.

 

¿Un Elefante en Edinburgh?

Pues sí, un regimiento que regresaba de Sri Lanka, decidió en 1838 llevarse como recuerdo al animal típico de allí, por lo tanto trajeron a Edimburgo un elefante, adoptándolo como mascota pasó a vivir en el Castillo con ellos.

De esta historia se conserva un boceto de un vecino reflejando la llegada del elefante y también los dedos del animal expuestos en el National War Museum dentro del Castillo.

 

El edificio más antiguo de Edimburgo

La capilla de Santa Margarita se construyó hacia el 1130 siendo así la estructura más antigua de la ciudad.

Esta capilla se alzó poco después de la muerte del Rey David I, en honor a su madre Santa Margarita reina de escocia en 1.070.

Restaurada en el siglo XIX se conservan originales los arcos románicos y se añadieron detalles modernos como las cristaleras.

 

Estudiantes supersticiosos

Una de tantas leyendas que colecciona el Castillo es la más conocida entre los estudiantes de la ciudad, que dice que si se cruza las puertas del Castillo antes de graduarse, tendrán mala suerte en los exámenes.

Aunque esto se puede deshacer frotando el dedo del pie de la estatua de Hume, en la Royal Mile, que dicen que trae buena suerte en los exámenes.

Así pues, al salir del castillo hay que pasar por la estatua de Hume.

 

Los Honores de Escocia

En el Castillo encontramos los Honores de Escocia que son la Corona, el Cetro y la Espada del Estado pero también junto a todo ello encontramos en el Royal Palace la Piedra del Destino (Piedra de Scone), una gran reliquia. Esta piedra durante muchos siglos ha presenciado la coronación de los diferentes Reyes de Escocia hasta que el rey inglés Edward I la incorporó a su trono en 1296, iniciándose así un frente político entre ingleses y escoceses por su control.

Cuenta una leyenda que en los años cincuenta unos estudiantes escoceses entraron a robar la codiciada piedra en la abadía de Westminster para devolverla a escocia con la mala suerte de que se cayó y se partió en dos. Esta historia la podemos ver explicada en la película de “Stone of Destiny”.

No volvió a tierra de Escocia hasta 1996 cuando el gobierno inglés decidió devolverla.

 

Ejecuciones por Brujería

Bien es conocida la ciudad de Edimburgo por la cantidad de ejecuciones que se celebraron aquí, la mayoría de brujas morían estranguladas antes de que las quemaran. Se dice que más de 200 personas (la mayoría mujeres) fueron quemadas por brujería en la explanada que ocupa la entrada del Castillo hoy en día.

En recuerdo a estas víctimas se puede ver hoy en día en la misma explanada un pozo de las brujas (Witches’Well).

 

El primer rey de escoceses e ingleses

Aquí fue donde nació el primer rey de escoceses e ingleses en 1566 que con tan solo un año de edad Jacobo IV fue proclamado rey de Escocia. En 1603 dado a la última Tudor murió sin descendencia se proclamó Jacobo rey de Inglatera e Irlanda. Durante 22 años rigió Escocia, Inglaterra e Irlanda.

La mayoría de monarcas han vidido en el Palacio de Holyrood, justo al otro extremo de la Royal Mile (menos elevada y menos fría) y es donde todavía hoy en día se aloja la familia real cuando viene a visitar Edimburgo.

 

Edimburgo ha estado marcado por la cantidad de ejecuciones que se llevaron a cabo durante una larga época y que fueron seguidas por mucha gente, que les gustaba estar presentes e incluso en algunas se quería estar en las primeras filas para poder mancharse de sangre (por creencias varias). Grassmarket fue escenario de infinitas ejecuciones públicas, la última en 1784.

 

Grassmarket

Se habla de Maggie Dickson (de hecho hay su casa –actual pub con su nombre- justo en la plaza) que se casó muy jovencita con un chico que nunca la amó y acabó abandonándola.

En 1723 estaba muy mal visto ser abandonada por lo que Maggie decidió huir de Edinburgh estableciéndose en Kelso, un pequeño pueblo al sur de la ciudad. Encontró trabajo en una posada a cambio de alojamiento y alimento, y allí fue donde se enamoró del hijo del posadero con el cual tuvo un romance en secreto, para no perder el trabajo. De este romance Maggie se quedó embarazada y tras muchas peripecias para esconder su embarazo todo el tiempo, nació finalmente un bebé prematuro y muerto.

Se fue hasta el río para dejar ir al pequeño entre sus aguas pero fue descubierta por un señor al oír sus llantos. Ella salió corriendo pero no llegó muy lejos cuando fue capturada.

Estamos hablando de una época en que cualquier cosa era delito y Maggie fue condenada a ser ahorcada por ocultación de embarazo.

En 1724 se procedió a ejecutar la sentencia de Maggie en Grassmarket. Como era costumbre, concedieron a la condenada su última voluntad, una copita de whisky y sucesivamente ahorcada a la vista de todo el mundo.

Una vez certificada su muerte, Maggie fue trasladada para ser sepultada con todo el pueblo tras ella como procesión cuando se empezaron a escuchar gritos y muchos golpes provenientes del ataúd, pues era Maggie que estaba más viva que muerta. Y sin credibilidad aún, tras ver a Maggie viva de nuevo, el pueblo volvió de nuevo eufórico a Grassmarket porque iban a ver dos ejecuciones el mismo día. El whisky y la cerveza corrían por todos sitios, los comentarios y las risas eran estrepitosos: Maggie iba a ser ahorcada por segunda vez.

Pero de entre todos los espectadores, de repente un hombre pronunció “por voluntad divina esta mujer no ha muerto al ser sentenciada, no es justo volver a juzgarla por un delito por el cual ya ha sido juzgada”. Así pues como su delito era la horca, ella ya fue ahorcada y el delito ya había sido pagado, Maggie además de ser inocente ahora también volvía a ser libre.

A partir de ese día Maggie era muy conocía y le pusieron el nombre de Half Hangit Maggie (Maggie la medio colgada).

Se dice que Maggie al volver a Edimburgo se casó con el señor que le salvó de la muerte segura y se compraron una casa en Grassmarket con vistas al escenario de su ejecución, viviendo aquí mismo durante 40 años.

¿Por qué sobrevivió Maggie?

Se dice que Maggie conocía al cordelero que suministraba las sogas y la ruptura precipitada de la cuerda le hizo sobrevivir. También se dice que ella sedujo al verdugo un poco antes de su ejecución para que hiciera un nudo flojo.

 

Victoria Street

Casa con fachadas de colores a lo largo de esta calle inconfundible, donde encontramos un sinfín de tiendas, bares y restaurantes.

 

Catedral St.Giles – siglo XII

El Rey Carlos I de Inglaterra y el Arzobispo William Laud intentaron promover creencias anglicanas en las iglesias de Escocia.
En 1560 John Knox se consagró como pastor presbiteriano de esta catedral y decidió cambiar el libro de oraciones para rezar a favor de Carlos I. Fue entonces cuando una feligresa se dio cuenta del cambio y le lanzó una silla a la cabeza. John Knox ni corto ni perezoso se la devolvió y así fue como empezó la pelea en que las sillas volaban por todas partes, dando paso en este momento al comienzo a la guerra de los Obispos.

Encontramos la tumba del predicador justo al lado, lo que es ahora un parking, en la plaza número 23 (podemos ver la placa mostrando su tumba)

También podemos ver dentro de la catedral, una escultura de John Knox a tamaño real, y una reproducción de la silla con la que empezó la guerra.

En el otro lado de la Catedral (en plena Royal Mile) encontramos unos adoquines de diferentes tonalidades de piedra, dando forma a un corazón, el llamado corazón de Midlothian. Y no es difícil ver a ciudadanos de Edimburgo pasar por allí y evitar pisar el corazón e incluso escupir en su interior. Porque esta gente sabe que pisar el corazón da mala suerte y porque en ese punto se encontraba la prisión (Siglo XV) donde se ejecutaban a los condenados. En su diseño podemos ver marcado en bronce las fechas en que se edificó y se demolió la antigua prisión.

 

Cementerio de Greyfriars

Aún siendo un antiguo cementerio con muchas leyendas detrás, se ha convertido en una especie de parque donde es habitual ver muchos de los habitantes haciendo picnics, tomando el sol y demás, con el buen tiempo.

Lo primero que encontramos nada más entrar en el cementerio es la lápida dedicada al perro Bobby, sin ser la verdadera tumba. Un perro fiel que durante 14 años estuvo esperando a su dueño a que volviera, sin saber que había muerto.

Muchas leyendas macabras marcan la historia de Edimburgo, una de ellas, la más famosa tal vez, es la de George Mackenzie, un abogado del siglo XVII que metió a prisión a miles de Covenanters (integrantes de un movimiento religioso nacido en el seno del presbiterianismo en la historia de Escocia), muchos de ellos muertos por las malas condiciones de la cárcel o por las infinitas torturas sufridas. De aquí viene el apodo que se ganó Mackenzie llamado el Bloody Mackenzie (algo así como Mackenzie el sanguinario).

Encontramos aquí dentro del cementerio su mausoleo donde se han comprobado diferentes experiencias paranormales tales como salir de la tumba magullado, con cortes, turistas haciendo fotos y el flash no cesaba de disparar incluso sacando la batería de la cámara…

 

Carlton Hill

Encontramos tres monumentos conocidos de la ciudad uno de ellos llamado por los habitantes como la vergüenza de Edimburgo, aunque los otros dos podrían llamarse (o se llaman también) de la misma manera por la historia que los representan: El observatorio, El Monumento a Nelson y el partenón inacabado.

Monumento Nacional (National Monument) fue diseñado para homenajear a los caídos en las Guerras Napoleónicas, pero nunca se vio terminado por la falta de fondos. El Partenón de Atenas, se construyó con dinero público. Y cuenta la historia que una vez acabada la primera columna y vieron que les quedó tan bien quisieron celebrarlo por todo lo alto. Fueron a construir la segunda, que les salió aun mejor y decidieron también celebrarlo por todo lo alto. La tercera se dieron cuenta que aún les había sido mejor y decidieron también celebrarlo… Así hasta la número doce, de la que fue la última celebración ya que se quedaron sin dinero.

El Monumento a Nelson (Nelson Monument) construido entre 1807 y 1815,  fue erigido en honor al Vicealmirante Nelson tras su victoria y muerte en la Batalla de Trafalgar. En 1853 se instaló una bola del tiempo en la parte superior de la torre con el fin de indicar a los marineros la llegada de la una del mediodía. Como se puede ver, la bola en sí es difícil verla incluso estando debajo del mismo monumento, nos podemos imaginar la dificultad de  los marineros para poder ver la bola desde lejos y además con tanta niebla.

El observatorio astronómico de Calton Hill fue, en su momento, una gran idea, empezándo la construcción con mucha ilusión pero una vez acabado se dieron cuenta que Edinburgh siempre está nublado.

 

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